VALORES vs. POBREZA

Lawrence Harrison se dedicó durante varias décadas a ayudar a países latinoamericanos a desarrollarse. Con esa experiencia investigó las principales causas de la pobreza y subdesarrollo. Encontró que en todos los países desarrollados la gente tiene 4 valores comunes, valores ausentes en el resto de los países.

Según Harrison, la cultura es el principal condicionante en el desarrollo económico y político de un pueblo. La cultura “pro-desarrollo” es aquella que promueve la CREATIVIDAD HUMANA, motor principal del desarrollo. Esta creatividad se promueve con 4 valores culturales:

1. Confianza mutua
2. Ética
3. Autoridad
4. Trabajo y espíritu de empresa de sus habitantes, lucro, ahorro, innovación

1. Confianza mutua

La confianza mutua es la capacidad de los habitantes en confiar en el otro. Esto es muy importante porque con la confianza podemos cooperar y negociar, dos cualidades sin las cuales la democracia no funciona. “Allí donde escasean la confianza y la identificación mutua, no es raro que aparezcan la polarización y el enfrentamiento político y que surjan gobiernos autocráticos”. Cuando hay confianza mutua como en los países desarrollados, los poderosos se preocupan de las masas. Se masifica la salud, educación y la filantropía. En los países pobres la confianza mutua se limita a los integrantes de la familia. En estas “sociedades familistas” nace el nepotismo, corrupción, mentalidad antisocial como: evadir impuestos, arrojar basura a la calle, y renuencia a organizarse y cooperar.

2. Ética

El sistema ético protege la Confianza y la Justicia Social y existe un Poder Judicial auténticamente independiente. Según Max Weber, habría una relación importante entre la ética y el desarrollo económico.

3. Autoridad

El ejercicio del autoridad es de suma importancia, no hay que abusar del poder, sino ser prudente. El autoritarismo esta presente en la sociedad, en el hogar, la escuela, la empresa, el trabajo y frustra la democracia, la justicia y castiga toda iniciativa, y finalmente el ESPIRITU EMPRENDEDOR.
El autoritarismo promueve el paternalismo y el clientelismo.

4. Trabajo, innovación, ahorro y lucro, espíritu emprendedor

El valor que un pueblo otorga al trabajo, impacta directamente en un sólido espíritu emprendedor.
David Mc Clelland dice que para fomentar la generación de empresarios, es un factor importante la crianza de los chicos entre los 5 y 12 años alentando la “motivación al logro”. El autoritarismo sofoca la creatividad en un niño, por eso aconseja que sea la madre la que tome la iniciativa en este periodo.

Una sociedad con estos valores hace que la gente perciba que hay justicia, ya sea en los tribunales, en las empresas, reparticiones públicas, y en las nuevas oportunidades. Habrá un sistema Educativo eficaz y accesible para todos, que capacite a las personas a resolver los problemas que las afligen. Finalmente una Salud, que proteja a la población de enfermedades mortales o invalidantes.
Estas sociedades progresistas, fomentan la meritocracia, es decir las personas son juzgadas más por su desempeño que por su posición social.

¿QUIENES PROSPERAN?

“Las sociedades comprometidas con el futuro, con la educación, con el logro y la excelencia, con una vida mejor para todos, con el sentido comunitario, así como la libertad y la justicia…”

Libro: ¿Quiénes PROSPERAN? Los valores culturales en el éxito económico y político, Lawrence E. Harrison, Editorial REI Argentina SA. 

Gracias Dani Majul por la nota.

POLÍTICA vs POLITIQUERÍA

La política es el arte de gobernar los pueblos y conservar el orden y las buenas costumbres. 

La palabra “política” proviene del griego y deriva de “polis’, o sea la ciudad-Estado. Etimológicamente significa, pues, todo lo referente a la buena marcha de la ciudad , o mejor, del Estado.

No debemos confundir política con politiquería, es decir, con la actividad de los malos políticos que siempre encuentran mal lo que realiza o dice el adversario, que hablan de lo que no saben, increpan al que piensa distinto, que prometen lo que no pueden cumplir, que no reparan en medios, por malos que ellos sean, que malgastan el fondo público, caen en la corrupción, y acuden a la demagogia y el clientelismo para conseguir los votos de sus conciudadanos.

Algo de que acá en Argentina, en todos los ámbitos estamos un poco acostumbrados. Sin embargo, es necesario que podamos hacer esa diferencia. La clase política que nosotros pusimos al frente se encarga facilmente de denigrar la imagen de la política.

Firmemente creo, que el primer paso para comenzar a sanear nuestros gobiernos, es creer que es posible. Desde esa ingenua esperanza (para algunos) podemos dar el primer paso para empezar a mejorar las cosas. Pero desde luego que no debemos quedarnos en eso, seguidamente viene el camino difícil, que van desde la educación y la formación (no podemos elegir o ser elegidos si no nos preparamos) hasta la participación en alguna de las instituciones, y cuando digo instituciones no me refiero solo al estado, sino a clubes, consorcios, empresas privadas, familia, iglesias, asociaciones, cooperativas, colegios, etc.

Ignorante político

El peor analfabeto es el analfabeto político.
El no oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
El no sabe que el costo de vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Bertolt Brecht

Volviendo… La política es la más noble de todas las disciplinas. Es el conocimiento supremo, porque busca la felicidad de los individuos y de la sociedad en general. La política está ligada a la moral. La moral busca la felicidad, (La moral son las reglas o normas por las que se rige la conducta de un ser humano en concordancia con la sociedad y consigo mismo) y quien sabe dictar las leyes del Estado conduce a sus habitantes hacia la felicidad.

El medio para obtener la felicidad es la virtud. Por eso la función inmediata del Estado es hacer a los hombres virtuosos. La política de un Estado debe orientar la virtud de los ciudadanos y de los gobernantes. Para ello, el Estado debe armonizar el cumplimiento de los deberes con la defensa de los derechos.

La Virtud es poder llegar a las metas propuestas sin pisar las de los otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo común.

Las cuatro virtudes clásicas son:

  • Templanza
  • Prudencia
  • Fortaleza
  • Justicia
Nos queda a nosotros como jóvenes participar en cualquier ámbito, aspirando a ser hombres y mujeres virtuosos. Y propagando a toda hora estar realizando política en la más pura de las concepciones, conociendo que hacer política no es mala palabra.
La mala clase política que nos tocó no se debe a que los malos sean tan poderosos, sino que se debió a que los buenos se quedaron sentados mirando como pasaba el desfile.
Espero que podamos aprender de la historia que no vivimos pero que estamos sufriendo, y podamos revertir la dirección y aspirar a un mejor nivel de vida, un país más desarrollado, democrático, justo e igualitario.